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Sloukas y el Olympiacos asaltan el Palau

El Barcelona alarga su bache y perdió este martes su imbatibilidad como local en la presente edición de la Euroliga. Olympiacos aprovechó los errores de su adversario para lograr una victoria de prestigio, 88-96.


Hay un dato significativo que demuestra la irregularidad de este Barça: empezó encajando un parcial en contra de 0-12 en apenas tres minutos. A pesar de ello, seguirá compartiendo el liderato de la competición con CSKA Moscú.

En un partido que correspondía a la novena jornada del torneo continental, pero que fue aplazado por los casos de coronavirus en el cuadro heleno, los hombres de Bartzokas salieron mucho mejor. De hecho, los azulgranas no podían haber salido peor. Por momentos, recordó el guión al reciente duelo ACB perdido con Valencia.

Jugadores como Spanoulis y Printezis viven del pasado y no salen en el quinteto titular ni cuentan con muchos minutos. A falta de sus puntos, los visitantes se encomendaron a la verticalidad de McKissic. Imparable en las penetraciones a canasta, ayudó a que los suyos se fueran con una mínima ventaja al descanso: 47-51.

Por el camino habían dejado escapar una máxima de 6-21 gracias a anotar los cinco primeros triples. Hasta Papanikolaou veía el aro como una piscina. Y eso que se habían presentado en el Palau con el peor porcentaje de la máxima competición europea desde la larga distancia. La reacción local se fraguó con la presencia de Mirotic y Kuric. Entre los dos se repartieron 21 de los primeros 47 puntos de su equipo.

Jasikevicius se marchaba aliviado a los vestuarios porque el Barcelona seguía con vida. El lituano dejó sin minutos al base Heurtel. Y es que confía más en Hanga y sus centímetros como recambio de Calathes. El húngaro penetraba cómo quería al tener mucha más envergadura que cualquiera de sus rivales.

Las dos derrotas barcelonistas en Europa llegaron a domicilio, en San Petersburgo con el Zenit y en Lyon frente al ASVEL. El Palau se había mostrado inexpugnable. Olympiacos quería profanarlo. Necesitaban los puntos. Los desconocidos pívots griegos le ganaban la partida a Davies, Oriola y compañía. Volvieron a tomar una considerable ventaja en el inicio del tercer cuarto: 50-63 minuto 25. Apareció Sloukas, el que un día sonó como futurible culé, con cinco puntos seguidos. Hasta Vezenkov se motivaba ante sus ex.

El Barça se quedó sin argumentos ofensivos porque defensivos hacía tiempo que no tenía. Sergi Martínez volvía a contar para Jasikevicius al igual que Bolmaro. El partido pudo cambiar con una antideportiva a McKissic. Los locales se pusieron a tres puntos: 71-74. Quedaban siete minutos, todo un mundo en baloncesto. McKissic rectificó su error con un triple.

La tensión se palpaba en el ambiente y la tripleta arbitral no se cansó de ir al vídeo para revisar las jugadas polémicas. Sin hacer ruido, los azulgranas empataron a 77 con un palmeo de Mirotic. De la nada salió Martin para mantener por delante a los griegos. Harrison logró el robo del partido. Le quitó el balón a Abrines, que le hizo falta antideportiva.

Del 82-84 se pasó al 82-89. Olympiacos había sacado petróleo con otro triple con oposición de McKissic. El Barcelona apretó el marcador hasta un 88-91 a falta de 17 segundos. Vezenkov y Sloukas sentenciaron desde la personal.