Breaking News

Pippen: "Le dije a Jordan por qué no me gustó el documental y me dio la razón"

Scottie Pippen, excompañero de Michael Jordan en los Chicago Bulls, donde juntos ganaron seis campeonatos de la NBA fue uno delos protagonistas de The Last Dance, la serie de Netflix aclamada por la crítica, concedió una entrevista en The Guardian en la que comentó su parecer sobre el cocumental y abordó algunos pasajes de su vida.


Su complicidad con Jordan era total: "Empezamos a crecer y madurar y apoyarnos mutuamente. Crecimos juntos y nos defendimos. Ese respeto que teníamos en la cancha, esa competitividad que llevamos a la cima, fue especial. Teníamos que ser dominantes".

El documental no le agradó por completo: "No creo que fuera tan preciso en términos de definir realmente lo que se logró en una de las mejores épocas del baloncesto, pero también por dos de los mejores jugadores en el mejor equipo de todos los tiempos. No creo que esas cosas se destacasen en el documental. Pensé que se trataba más de Michael tratando de enaltecerse y ser glorificado.

No cree que fuese bueno ni para Jordan: "Fue contraproducente que la gente tuviera la oportunidad de ver qué tipo de personalidad tenía Michael". Y desvela que esa misma opinión se la trasladó a Jordan: "Sí. Le dije que no estaba muy contento con eso . Lo aceptó. Él dijo, 'oye, tienes razón'. Eso fue todo".

El escudero de Jordan confiesa que nunca sintió miedo en un partido: "No. Yo diría que me ponía más excitado que nervioso. Creo que había pasado por situaciones antes, lo que significaba que no sentía ningún nerviosismo. Nos sentimos como si fuéramos los que estaban siendo cazados. En ese momento creo que estás jugando con lo que yo llamo confianza. Quizás incluso un poco de arrogancia. Te sientes como si estuvieras en la cima".

También habló sobre los problemas de Estados Unidos con el covid-19, el Black Lives Matter y las elecciones. "Han sucedido muchas cosas este año que realmente han mostrado problemas que han sido encubiertos y arrojados a una esquina. Creo que ha abierto los ojos de todos, no solo en Estados Unidos sino en todo el mundo, sobre la igualdad de la que carece Estados Unidos. Y creo que nuestro presidente nos ha puesto en un escenario de vergüenza".

No cree que se haya avanzado mucho en el terreno de la igualdad en los deportes y en el baloncesto en concreto: "No. La igualdad sería: ¿qué tal si conseguimos algunos propietarios negros? Eso es igualdad. Michael Jordan posee un equipo profesional. En los deportes profesionales de Estados Unidos en su conjunto, solo hay un equipo propiedad de un afroamericano. Eso no es igualdad. Mire a los entrenadores en jefe en todos los deportes. Estamos muy lejos de la igualdad. Nunca escuché al comisionado decir que vamos a crear más oportunidades para los propietarios negros en nuestro deporte. Creo que esto será recriminado en el futuro".

Pippen habló de la presión que pueden sentir los líderes de los equipos: "Los jugadores deben poder rendir cuando hay presión. No todos los jugadores tienen que interpretar el papel de Kobe Bryant o Michael Jordan. Mira cómo termina LeBron los partidos. Él mismo ejerce mucha presión sobre las defensas, creando muchas oportunidades para otros. Puede dominar un partido tarde sin siquiera anotar".

A él no le afectó la presión de los aficionados, era bastante celoso de su intimidad: "Jugué para mi equipo y para que fuera divertido para esos muchachos en la cancha. Realmente no me importaba una mierda lo que la gente pensara sobre cómo jugaba. Cuando salí de la cancha y los vítores se fueron, estaba bien. No me importaba que la gente cantara por mí. Quería tener mi propia privacidad. No quería ser ese jugador de baloncesto cuando estoy sentado en un restaurante".

Así es Pippen, que se toma el futuro con tranquilidad rodeado de su familia: "No tengo muchos planes de futuro. Todavía trabajo con ESPN y eso es todo. Tengo un hijo que juega en la Universidad de Vanderbilt y dos en la escuela secundaria. Me gusta verlos crecer".