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Mirotic se inspira ante el Khimki y el Barça sigue líder en Europa

El Barcelona aguanta la racha de victorias del CSKA y se mantiene en cabeza de la presente edición de la Euroliga. Los azulgranas derrotaron al Khimki ruso, el último de la tabla, con una actuación estelar de Nikola Mirotic: 24 puntos y 34 de valoración


El equipo de Jasikevicius dio una clase de tiro en el primer cuarto del partido donde sólo fallaron tres tiros. Así era difícil no ir por delante en el marcador. Alcanzaron una renta de 27-17, gracias a la inspiración de Mirotic, secundado por Higgins (20 puntos).

El marcador se disparó a favor de los locales hasta un 34-32. La defensa de los rusos se confirmaba como la peor del viejo continente. Muchos jugones en ataque y pocos con ganas de bajar a defender.

Lo que pasa es que apareció entonces la cara más irregular del Barça donde se volvió a echar de menos a Heurtel. El base francés no cuenta para Saras. El talento de Shved contagió por momentos a la banda de jugadores que le acompaña.

A pesar de que Khimki presentaba unos paupérrimos porcentajes en el tiro, 10/19 de dos y 6/21 desde el triple, se situaron a una canasta: 34-32 minuto 12. Mirotic había pasado un tiempo en el banquillo para coger aire. Volvió a salir a la pista para poner las cosas en su lugar.

Tras el descanso, los barcelonistas se dispararon hasta un 54-41. La mayoría de sus tiros eran debajo del aro sin apenas oposición. Un parcial de 0-7 volvió a dar vida a los hombres de Kurtinaitis. Cuando Mirotic llegó a los 20 puntos, Jasikevicius le dio un merecido descanso. Volvían a tener una cómoda renta de 13 puntos: 65-52.

Tímida reacción visitante

Shved, que hace lo que quiere, por algo es el que más cobra, también había pedido una tregua a su entrenador. Al final del tercer periodo, el partido ya estaba sentenciado: 69-53. Jovic es una caricatura de aquel director de juego que asombraba en el Estrella Roja.

Del 72-55, la máxima local, se pasó a un 72-64, con un parcial de 0-9 que puso el miedo en el cuerpo al irregular Barça de Jasikevicius. La solución a los problemas estaba clara: Mirotic, a jugar.

Los últimos minutos, con el resultado decidido, fueron tan instrascendentes que el entrenador azulgrana dio entrada a Pustovyi.