Breaking News

El Sevilla paga la factura europea

Julen Lopetegui y sus hombres van a tener que convivir con el hecho de haber tenido la pretemporada más corta que jamás se haya visto. El Sevilla terminó el 21 de agosto de competir y el 7 de septiembre ya estaba manos a la obra. Ni dos semanas de respiro, que para los internacionales se quedó simplemente en ¡cinco días de vacaciones!, antes de comenzar la nueva temporada. Un calendario diabólico donde las lesiones y los problemas físicos aparecen casi en cada partido. Las rotaciones son más obligadas que otra cosa. Al menos, de momento las lesiones no han sido de gravedad. Simples problemas musculares.


El último en caer ha sido Sergi Gómez. El central catalán pedía el cambo en Stamford Bridge al percibir una molestia muscular. Era su debut en la Champions y tenía que parar. Lopetegui tuvo que recomponer su idea inicial. El entrenador va ensayando planes y posibles soluciones a los problemas que vayan surgiendo. No le queda otra. La competición no se detiene y nunca tendrá a los once alineados al 100% de sus capacidades. Posiblemente ni al 75. Otro que terminó tocado fue Jesús Navas, con quien sí se encienden todas las alarmas.

El capitán comenzó a masajearse la zona de la ingle. Había algo que no funcionaba en su pierna derecha. A sus casi 35 años no es que sea el sevillista más activo sobre la hierba sin sustituto de peso en la plantilla, es que también debe jugarlo todo con España. Un carrusel de esfuerzos que puede terminar pagando muy caro. Aun así, en el Sevilla son optimistas en cuanto al estado de salud del palaciego. El jugador se conoce muy bien su cuerpo y ante el mínimo dolor trata de frenarlo. Con algunos esfuerzos por hacer, terminó frente al Chelsea a menos revoluciones de las acostumbradas. Julen espera que esté nuevamente a disposición ante el Eibar. De no ser así sólo puede mirar hacia Aleix Vidal. Y en Champions no tiene esa carta el técnico.

La factura de levantar la Europa League es algo que lleva tiempo rondando la cabeza del entrenador, quien lleva al milímetro (junto a sus preparadores físicos) el control de esfuerzos de cada uno de ellos. El pasado curso fueron mínimas las lesiones que tuvo que afrontar el equipo. Este año ya han salido del campo tocados muchos de ellos, incluso obligando a cambios en el primer tiempo. Y las competiciones no esperan. Eibar el sábado, Rennes el miércoles, San Mamés el otro sábado, Krasnodar en Nervión...